Los Personajes

El personaje es tan importante como lo es el conflicto (visto en Construyendo Personajes) para la historia, ya que el lector crea un vínculo afectivo con el personaje y no con la historia.

Cuando creamos personajes, ya sea en papel, ordenador o en nuestra mente, es importarse plantearse, una vez completada la ficha de PERSONAJE definitiva:

  • La tipología de personajes:
    • Jerarquía:
      • Protagonista: Eje de la trama.
      • Principales: Eje de la trama secundaria. (Antagonistas, compañeros…)
      • Secundarios: Segundo orden en la trama.
      • Figurantes: personajes florero, los que están de fondo, quienes pasan por la calle, los extras.
    • Psicólogía:
      • Personajes Redondos: No encarnan un sólo rasgo humano si no que se muestran varios en él. Personaje contradictorio que es variante, personaje que evoluciona, que cambia y sorprende de manera convincente.
      • Personajes Planos: Personajes que sólo encarnan una cualidad humana y cuyo carácter no cambia. Su actitud no sorprende al lector por que actúa de manera unilateral. Ideal para novela de género.
        • Por ejemplo: Un personaje avaricioso.

Cuando hablamos de personajes redondos y planos no significa que nuestro protagonista deba de ser redondo, todo lo contrario. Debemos hacerlo atractivo, ya sea con una sola cualidad o con muchas variantes.

¿Cómo construirlos?

  • El personaje debe de perseguir un objetivo de vida o muerte, si no la trama flojea. Los personajes han de ser eficaces y competentes en su hábito.
  • Las evoluciones bruscas no son buenas ni convincentes.
  • Hay que pensar en personajes extremos.
  • Debemos de creernos a los personajes para que el lector también se los crea.
  • Han de tener verosimilitud dentro de sus acciones. No puede ser avaro y luego compartir lo suyo con todo el mundo.

Rehaz tantas veces como haga falta a tu personaje principal si encuentras algo que no te convenza. No importa las veces que cambie siempre que estés convencido de que puedes hacerlo mejor. ¡Ánimo con ello!

 

Saludos,

 

 

MonikBlanchett.

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Tipos de Trama

Los tipos de trama son las líneas argumentales que existen en nuestra novela. La temática no es novedosa ni original, es un recurso que se utiliza una y otra vez; sin embargo, nuestra puesta en escena la hará única.

Analizando en profundidad, ¿qué es lo principal en un texto narrativo o en una trama?

  • EL PROTAGONISTA.

La línea argumental o trama puede ir sobre sus experiencias, sobre su carácter o sobre qué piensa del mundo. Y eso nos lleva a los tres grandes tipos de trama:

  1. Trama de fortuna (destino): Se centra en el destino del personaje, qué le ocurre exteriormente, qué situaciones se le presentan en la vida.
  2. Trama de carácter: Cómo evoluciona, cómo es su carácter y su manera de ser.
  3. Trama de idea: Cómo evoluciona su concepción del mundo, su manera de pensar.

La clasificación más común para las tramas principales es:

  1. Melodrama: Un personaje se ve continuamente superado por las circunstancias que vive. El personaje sufre por que no acaba de alcanzar sus objetivos.
    • Éste es un personaje muy humano que empatiza con el lector. El melodrama te hace llorar porque los personajes son débiles y la vida puede más que ellos.Traa
  2. Tragedia: El personaje no es débil, en ocasiones incluso es poderoso, y es capaz de superar muchos obstáculos. sin embargo, comete un error fatal desde el punto de vista moral y debe pagar por ello. Sea consciente o no de sus actos, el personaje debe de recibir su castigo.
    • Ejemplo: Edipo Rey.
  3. Trama primitiva: Personaje fuerte pero malvado. Paga por sus pecados.
    • Ejemplo: Tartafo, de Molière. Cine: Amistades Peligrosas.
  4. Trama sentimental: Personaje que sufre como en el melodrama pero cuyo final acaba feliz.
  5. Trama apologética o admirativa: El personaje (normalmente común) se enfrenta a un gran reto y gracias a su nobleza de carácter consigue alcanzar su objetivo. Pero, en el camino, sufre una pérdida importante.
  6. Trama de acción: ¿Qué le ocurrirá al personaje? ¿Cómo lo solucionará? Esta trama consiste en averiguar cómo resuelve la situación el personaje.
  7. Trama de madurez: Novela iniciativa o coming of age. Personaje muy joven que no tiene todavía formado su carácter y por tanto lo va a ir forjando.
    • Ejemplo: Tom Sawyer, Arturo, La Montaña Mágica
  8. Trama de la reforma: Personaje de carácter forjado que ha optado por el mal y cómo a través de las experiencias vuelve hacia el bien.
    • Ejemplo: saga Star Wars, La Letra Escarlata, American History X
  9. Trama de degradación: Personaje de carácter forjado, personaje noble, gran escala de valores morales. Entonces, le sucede algo (como una decepción, por ejemplo) y degrada cada vez más hacia el mal.
    • Ejemplo: La muerte en Venecia de Tadzio, El Inmoralista de Jean Genet.
  10. Trama de prueba: Dilema moral. Personaje que se plantea el dilema y en juego está perder algo o preservarlo a pesar de traicionar a sus ideales.
    • Ejemplo: Darth Vader cuando el Emperador está a punto de matar a Luke.
  11. Trama de revelación: Personaje con determinada concepción del mundo que, al ocurrirle algo sorprendente, lo hace cambiar completamente de visión.
    • Ejemplo: Harry Potter.
  12. Trama afectiva: Cambio que proviene de la relación afectiva con otros personajes. Su ideología cambia a raíz de quienes lo rodean.
  13. Trama de desilusión: Protagonista con grandes ideales que cambia a raíz de una desilusión.

Os recomiendo encarecidamente el libro LA SEMILLA INMORTAL, de Jordi Balló y Xavier Pérez donde se detallan los argumentos universales del cine y la literatura con muchos ejemplos sobre tramas que se repiten en historias totalmente diferentes.

Por ejemplo, en el apartado de la búsqueda del tesoro encontraremos:

  1. Encargo.
  2. Viaje difícil.
  3. Duelo.
  4. Ayuda.
  5. Huida difícil.
  6. Regreso victorioso.

Esta estructura está sacada de Jason y los Argonautas, pero estoy segura de que también te suena como Indiana Jones. O como La Búsqueda. Estoy segura de que puedes pensar en más películas y libros con el mismo sistema. ¿Cuál será el tuyo?

Saludos,

 

MonikBlanchett.

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Funciones de la descripción

Anteriormente hablamos sobre el Decir vs Mostrar, una entrada basada sobretodo en la descripción y las escenas, así como en el Resumir vs Escenificar. Hoy, hablaremos de las funciones de dicha descripción.

Las funciones de la descripción:

  • Preparan al lector.
  • Caracterizan a los personajes.
  • Simbolizan una idea.
  • Son los elementos clave de una escena.
    • Acción.
    • Escenario.
    • Acción+Escenario = Atmósfera.

Cualquier escena ocurre en un escenario y por tanto es importante no olvidarse nunca de crear dicho escenario. Nuestra descripción debe tener valor más allá del ornamento y las frases biensonantes, ha de tener un objetivo.

Es bien sabido que hay una serie de descripciones que ponen al lector automáticamente en alerta y lo preparan, como la descripción de una noche tenebrosa, con un castillo negro al fondo de un bosque abandonado. El lector es capaz de visualizarlo al momento y la atmósfera en que lo sumergimos hará que, al presentarle a un asesino o incluso a un fantasma, el lector ya dé por hecho que tarde o temprano tendría que salir.

También es importante que creemos espacios significativos, como el lugar en el que viven los personajes o donde pasan el rato. Eso puede caracterizarlos mucho y es un buen método descriptivo, así como dichos objetos o elementos que aparecen de manera natural y dotados de verosimilitud (a esto se le denomina heiccidad). Por ejemplo, en la serie Friends, el Central Perk, el café donde se reúnen los protagonistas, está dotado de un sin fin de características y elementos que hacen brillar las personalidades de cada uno. Desde la zona de micro para la loca de Phoebe y sus canciones hasta el sillón de Joey, del que sólo se despega para caer en el de su casa.

¿Pero cómo construimos una escena?

La escena se compone de dos elementos básicos:

  • La acción.
    • Qué hacen, dicen o piensan los personajes en diferentes lugares, ambientes o frente a otros personajes y situaciones.
  • El escenario:
    • Dónde lo hacen.
      • Elementos fijos del escenario: paredes, puertas, mesas, ventanas…
      • Elementos variables: todos aquellos que cambian, que cambian de luz, de olor, de sonido, de temperatura… En definitiva, aquellos que crean atmósfera.
        • Por ejemplo, una vela. La última vela de la casa, consumiéndose. Puede apagarse su llama por un golpe de viento repentino o puede consumirse hasta ser apagada por la propia cera. La luz cambiará drásticamente a oscuridad o irá bajando en intensidad a medida que la perdamos.

En todo momento debemos de tener fijos en la cabeza todos estos elementos. No hace falta que salgan siempre, pero no debemos perderlos de vista y debemos utilizarlos regularmente para darles un aspecto natural y verosílim dentro de nuestro escenario.

Es importantísimo que sepas que las escenas tienen ritmo:

  • Lento:
    • Se escribe con frases largas y compuestas por subordinadas, repletas de comas y largas descripciones.
  • Rápido:
    • Frases cortas y coordinadas, con puntos seguidos y acciones correlativas.
    • Verbos de estado (correr, saltar, comer…)
    • Mucho uso de los sustantivos y los adjeticos.
    • Palabras que connotan rapidez.

Recuerda no hacerte pesado en las descripciones para no hacer creer al lector que está perdiendo su tiempo. Varía entre la acción y escenario para crear esa atmósfera perfecta que lo enganche desde el primer momento.

Saludos,

MonikBlanchett.

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Construyendo Personajes

Cuando creamos una historia debemos dotar al protagonista o protagonistas y al antagonista o antagonistas de conflictos, deseos y objetivos. No vale que sean buenos por que sí o malos por que sí. Necesitas algo más.

Cada uno de ellos debe contraponer sus deseos u objetivos al otro para crear conflictos, es decir, el protagonista y el antagonista no pueden querer lo mismo y con el mismo fin, uno de ellos debe de quererlo por otro motivo que cause conflicto con los deseos del otro.

Se ha de distinguir entre metas principales y acciones secundarias. Las metas principales son aquello que el protagonista desea y las acciones secundarias es el cómo lo consigue.

Pongamos por caso que nuestro Protagonista es abogado defensor y que nuestro Antagonista ha cometido el crimen. El objetivo principal del Protagonista es demostrar la inocencia de su cliente mientras que el Antagonista desea cargarle el muerto a otro y librarse de la justicia como objetivo principal.

Como acción secundaria, nuestro Protagonista seguirá las pistas hasta descubrir la verdad. Eso lo conducirá a realizar su objetivo principal: descubrir la verdad.

Sin embargo, cuando el Antagonista trate, como acción secundaria, de poner al protagonista entre las cuerdas y acusarlo a él del asesinato. De este modo, el protagonista no sólo debe de defender a su cliente y descubrir la verdad sobre el caso si no que ahora también debe de probar su inocencia. A esto lo llamamos Oposiciones.

Es esencial que haya conflicto entre el Protagonista y el Antagonista a fin de crear una historia. Dicha historia puede empezar bien sea con el objetivo o meta del Protagonista como con el conflicto del Antagonista.

A continuación te pongo varios ejemplos sobre:

  • Objetivo principal:
    • Probar la propia inocencia.
    • Probar la inocencia de otro.
    • Alcanzar el éxito.
    • Alterar el curso de la historia.
    • Encontrar o localizar a una persona u objeto desaparecido.
    • Llegar a convertirse en artista.
    • Descubrir la verdad.
    • Triunfar en el amor.
    • Ayudar a alguien.
    • Procurar un mundo mejor.
    • Salvar al mundo.
    • Búsqueda de la identidad.
    • Superar adversidades.
    • Superarse a sí mismo.
    • Superar los problemas económicos.
    • Emprender un negocio.
    • Evitar un crimen o acto terrorista.
    • Alcanzar una posición laboral o social importante.
    • Cometer un crimen.
    • Volver a casa.
    • Asumir poder.
    • Provocar la caída de otro.
    • Causar daño.
    • Buscar venganza.
    • Huir del pasado.
    • Ganarse el perdón.
    • Buscar un tesoro.

 

  • Conflictos:
    • PROTAGONISTA:
      • Enamorarse.
      • Querer un objeto.
      • Desear justicia.
      • Buscar el éxito.
      • Desear un trabajo.
      • Tratar de alcanzar una meta.
      • Tener una ideología.
      • Tratar de defenderse.
      • La víctima.
      • El defensor.
      • Un competidor.
      • De parte del bien.
    • ANTAGONISTA:
      • Un rival.
      • Separar a la pareja.
      • Querer el mismo objeto.
      • Escapar de la Justicia.
      • Desear el mismo trabajo.
      • Tener un punto de vista diferente.
      • El agresor.
      • El traidor.
      • El competidor.
      • Robar un objeto.
      • De parte del mal.

Hay muchas más posibilidades, sólo has de encontrar la tuya. Recuerda que siempre deben de entrar en conflicto y siempre deben de topar con obstáculos para que no le resulte demasiado sencillo todo al lector. ¡Ánimo!

Saludos,

 

 

MonikBlanchett.

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El Tiempo Narrativo

Días atrás hablamos del Narrador, esa figura clave que nos conducirá frase a frase por la línea argumental de tu novela. En esta entrada hablaremos del tiempo narrativo de dicha novela.

Existen cuatro tipos de tiempo narrativos:

  1. Tiempo cronológico: «Una semana después…», «Dos meses antes…»
  2. Tiempo psicológico: Percepción individual del paso del tiempo. Cómo el personaje vive el paso del tiempo.
    • Por ejemplo. Si el personaje está haciendo algo divertido, como tomando unas copas con los amigos o jugando a un juego que le encanta, le pasará rápido.
    • Si, por el contrario, está haciendo algo aburrido o tedioso, como ir al colegio o ayudar en una mudanza, le pasará lento.
  3. Tiempo historia: Lo que tardaría en transcurrir la historia en la vida real (un año, una semana, un día…).
  4. Tiempo relato: Lo que tardamos en leerlo.

Llegados a este punto, debemos decidir el orden y la duración de nuestros hechos.

  1. Orden: Decisión importante, orden cronológico de nuestra historia. En la vida real lo que pasa primero va y primero, y lo que ocurre después va después. Pero en el texto literario no es así, pues puedes empezar por el principio, por el final o por cualquier punto intermedio (a éste último se lo denomina: in medias res).
    • Por lo general se suele comenzar in medias res, en pleno conflicto o antes de que suceda para conseguir captar la atención del lector y atraparlo.
    • Empezar por el final es arriesgado porque el lector ya lo conoce. Cómo han llegado a ese final es lo que lo ha de enganchar, y suele ser un trabajo difícil de conducir.
  2. Duración: Pasa del tiempo de la historia al tiempo del relato. Es decir:
    • Si el Tiempo de la historia es mucho mayor que el Tiempo del relato, es decir, si pasan muchos años pero apenas tardamos en leerlos, estamos creando una elipsis.
      • Elipsis: Técnica narrativa y cinematográfica que consiste en la supresión de algún acontecimiento dentro de la linealidad temporal del relato o la historia. Esta característica forma de narrar, fragmentariamente, deja que el lector haga sus cábalas en los intersticios de las elipsis.
        • Existen dos tipos:
          • Elipsis Explícitas: Narrador dice claramente que hay en un salto en el tiempo:
            • Una semana después…
          • Elipsis Implícitas: el narrador no explicita que hay un salto pero el lector lo intuye.
      • Ejemplo: Contamos qué pasa a los 25 años del personaje y también a los 28 años. Sin embargo, ese lapso de tres años nos lo saltamos, creamos un vacío de información. Esto no sólo sirve para saltar momento sin interés si no todo lo contrario. Estas escenas quedan sin contar en ése momento y, más adelante, recurrirás a ese lapso de tiempo para contar algo de mucho más interés para el desarrollo de tu historia, como un secreto desvelado o un pasado intrínseco del personaje.
      • Dentro de éstas elipsis, el narrador puede dar pistas al lector para que éste ate cabos y comprenda qué ha pasado durante ese lapso de tiempo antes siquiera de que el narrador lo cuente.
    • Si el Tiempo de la historia es mayor que el Tiempo del relato estamos construyendo un resumen (período de la historia comprimido).
    • Si el Tiempo de la historia es igual al Tiempo del relato estamos escribiendo una escena (Tiempo de la historia y del relato por igual. Sensación de realidad gracias a los detalles).
    • Sin embargo, si el Tiempo de la historia es menor al Tiempo del relato hacemos una pausa, ya sea descriptiva o para hacer una digresión reflexiva sobre todo lo acontecido.
      • Hacer una pausa significa que tardamos más en leer que lo que realmente tarda en suceder una escena, dado que nos dedicamos a describir el ambiente o a reflexionar sobre algo.
        • La pausa descriptiva  describe el espacio.
        • La pausa reflexiva narra la historia de los personajes saliéndose totalmente de la trama principal.
    • Finalmente, si el Tiempo de la historia es mucho menor al Tiempo del relato en este caso se está creando un alargamiento.
      • El alargamiento del tiempo real no es más que relatar un hecho que dura poco mientras que el tiempo de la lectura es eterno.
      • Este es un recurso poco utilizado ya que tenemos el peligro de perder al lector.

Una vez tenemos claro cuál va a ser nuestro inicio y cómo lo vamos a manejar utilizaremos tres recursos esenciales sin importar nuestro orden cronológico:

  1. Flashbacks: Retrospección.
    • Salto atrás en el tiempo: La novela empieza con un personaje de 25 años. La historia empieza a avanzar y de pronto da un salto momentáneo a sus 15 años. ¿Por qué? Por la llamada Causa-Efecto, porque debemos mostrarle al lector por qué el personaje hace algo o se comporta de tal manera con sus 25. Siempre debe de haber un por qué para los saltos en el tiempo.
    • En este caso se trata de la construcción de una escena importante, no de un simple apunte del pasado.
  2. Flashforwards: Anticipación.
    • Salto adelante en el tiempo. Anticipa algo, momentáneamente, que ocurrirá justo después de donde hemos dejado al personaje. Pone un cebo, crea una intriga y también suscita interés por anticipar algo que enganche al lector.
    • Algo que nunca debemos hacer es lo siguiente:
      • «James no sabía qué le pasaría dos semanas después».
    • La manera más elegante de construir un Flashforward es seguir el ejemplo de Cien años de soledad: «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo». Aquí comienza la historia de su niñez mientras que el lector aguarda el momento del fusilamiento del personaje.
  3. Flashsideways: Caminos paralelos.
    • Si has visto la serie Perdidos ya sabes de qué trata este punto. Se trata de relatar dos vidas en un instante, caminos paralelos de la vida de los personajes. El protagonista vive dos vidas originales y paralelas sin alternarse, al mismo tiempo.

Eso es todo por hoy. Ya sabes que para cualquier duda me puedes escribir un comentario o enviarme un correo electrónico a monik.blanchett@gmail.com.

Saludos,

 

MonikBlanchett.

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Los pensamientos de los personajes

Los pensamientos de los personajes son un punto clave para que el lector conozca a los personajes. Se puede saber mucho de una persona por cómo actúa, pero se sabe más por cómo piensa. Existen diferentes estilos para escribir uno o varios pensamientos, y es aquí cuando la figura del Narrador vuelve a aparecer con todo lo que aprendimos en su entrada.

Así pues, existen varios estilos de narración de pensamientos:

  1. Estilo Directo (1a persona, futuro).
  2. Estilo Indirecto (3a persona, condicional).
  3. Estilo Directo Libre.
  4. Estilo Indirecto Libre (la más usada).

Ejemplos:

  1. Albert paseaba por el centro de París. Entonces, pensó: «esta noche veré a Emma».
    • Piensa en primera persona, habla en futuro. Reproducción literal del pensamiento.
  2. Albert paseaba por el centro de París. Entonces, pensó que esa noche vería a Emma.
    • No leemos literalmente lo que piensa si no que es el narrador quien nos lo cuenta.
  3. Albert paseaba por el centro de París. Esta noche veré a Emma.
    • Entramos en la cabeza del personaje y con voz propia, sin el narrador de intermediario.
  4. Albert paseaba por el centro de París. Esa noche vería a Emma.
    • Es la voz del narrador pero en la cabeza del personaje. Transición suave, sin verbo introductorio ni conjunción.

Consejos:

  • No añadir diálogos de por medio.
  • Alternar acción y pensamientos.
  • Pensamientos breves.

Saludos,

 

MonikBlanchett.

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Resumir vs Escenificar

A menudo, la vida pasada de los personajes se nos presenta a modo de resumen, a excepción de esos momentos cruciales en su vida que vemos y leemos con claridad. Ahí reside el Resumir vs Escenificar.

Por ejemplo, imaginemos que queremos contar la vida de un personaje que actualmente tiene 50 años; comenzaremos desde una edad en la que pueda tener ciertos recuerdos: los 5 años, por ejemplo. ¿Creéis necesario relatar año por año y día por día? El lector cerraría el libro en la tercera página. ¿Cómo hacerlo, entonces?

  • Tiempo de la historia: Historia de 45 años en total. Aprox. 300 páginas.
  • Tiempo del relato (lectura): 30 páginas por hora; 10h de tiempo real de lectura.

Durante esas 10h de lectura:

  • No lo contamos todo, eliminamos información insustancial.
  • El lector está leyendo el mismo tiempo que lo que dura la escena, sucede a tiempo real como si el lector estuviera allí.
  • A los sucesos significativos no los tratamos igual:
    • Unos los resumimos.
    • Otros los escenificamos.

Posibles errores: lo que se resume sale escenificado o viceversa.

  • Los momentos clave, los momentos culminantes de la trama, han de escenificarse, mientras que los que aportan una breve información deben de resumirse.
  • Sabremos qué escenificar y qué resumir al corregir el texto.
  • Es indiferente si una escena que literariamente dura hora y media se convierte en 80 páginas de nuestra novela, siempre que sea una escena clave para el desarrollo de la trama.

Herramientas:

Pivote: elemento común entre dos partes del texto, algo que sale en la escena y también en el resumen (el mismo o diferentes en alternancia), sirve para entrelazar. Aparece al final de la escena y al principio del resumen. Es decir, un algo que nos permita hacer flashbacks y flashforwards.

  • Si el pivote es un objeto mejor.

Saludos,

 

 

MonikBlanchett.

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Decir vs Mostrar

Cuando empieces tu novela, debes de tener claro los conceptos decir vs mostrar, porque serán clave en tu narración. Las escenas dramáticas, las escenas divertidas o las escenas picantes, de entre otras, son escenas que por lo general son clave para nuestros personajes, porque los llenan de matices y hacen que el lector empatice con ellos. Por eso, como decía en la primera entrada, ¿Qué se necesita para ser escritor?, es muy importante LEER y ESCRIBIR mucho.

Poniendo ejemplos, si queremos que el lector sepa que nuestro personaje estaba muy triste, no podemos limitarnos a decir:

  • Albert estaba triste.

En lugar de eso, abriremos nuestro abanico de posibilidades y diremos:

  • Albert no podía dejar de llorar.

Ha sido igual de corto, pero mucho más intenso. A partir de esa frase, puedes rellenarlo de descripciones sobre su sufrimiento, o evocar a imágenes y recuerdos, pero siempre un paso por delante del lector. De este modo, se sumergirá en la historia y conectará con el personaje. Para que nos entendamos, decir que los personajes estaban muy enamorados le resta credibilidad. Se ha de dejar que el lector lo adivine, que lo deduzca, que lo sienta así. Hay que permitirle sacar sus propias conclusiones.

Si, por otro lado, lo que queremos es mostrar que nuestro personaje es pobre, lo primero que descartaremos será la frase:

  • Emma era muy pobre.

En su lugar, escribiremos:

  • Emma vestía harapos, se alimentaba de los restos de la basura y dormía entre cartones húmedos.

Esto, por supuesto, no significa que siempre debamos mostrar pues, en ocasiones, simplemente diremos. No hay una fórmula de está bien o está mal, solamente hay que encontrar el equilibrio y saber cuándo hay que utilizarlo.

¿Cuándo es buen momento para utilizarlo?

  • Para definir los rasgos de carácter de los personajes y añadirle matices.
  • Para definir los sentimientos de los personajes.
  • Momentos de acción continuada.

¿A qué podemos recurrir para mostrar en lugar de decir?

  • Lo que hace el personaje.
  • Lo que dice el protagonista u otros personajes de la trama.
  • Dejar ver lo que piensa.
  • Convertiremos el, por ejemplo, odio, en una escena cuyo protagonista queme una foto, rompa una carta o piense en qué hacerle a alguien.

Una de las mejores formas para lograr mostrar en lugar de decir es imaginar las escenas en tu cabeza como si estuvieras reproduciendo una película. De esta manera, a la hora de describir lo que ves, será más fácil para el lector imaginarlo. Eso, claro, teniendo en cuenta que no debes de obviar nunca detalles que son importantes para que el lector se sitúe. Porque todos tenemos claro cómo es nuestro mundo en nuestra cabeza pero, a lo mejor, para el lector no está tan claro.

También es importante que entiendas que los dos formatos no funcionan a la vez:

  • Albert estaba muy triste; no paraba de llorar.
  • Emma era muy pobre; vestía harapos […] cartones húmedos.

Por que con todo esto lo único que conseguimos es crear títulos y subtítulos, y el lector puede llegar a creer que lo tachamos de tonto.

Ejemplo:

Stella observó detenidamente el macarrón que tenía frente a ella. Redondo, amarillo, un macarrón como cualquier otro. Desenroscó el tapón del pegamento que tenía en las manos y llevó la boquilla del tubo al extremo más puntiagudo del trocito de pasta; apretó y muy lentamente fue extendiendo la cola como si preparase el dentífrico sobre las púas del cepillo de dientes. Volvió a enroscar el tapón del pegamento para preservar la utilidad de la cola, dejó el tubo a un lado de la mesa y con mucho cuidado cogió el macarrón por sus dos extremos, ayudándose con la yema de los dos dedos índice, y se levantó del taburete en el que estaba sentada. Avanzó despacio, muy despacio, hasta el mármol de la cocina; allí la esperaba el tapete verde sobre el que construía la dichosa casa de macarrones de su hermana Marie. Se plantó frente a él y a partir de ese momento el juego volvió a ponerse en marcha, la tensión se acumuló en sus brazos y una gota de frío sudor le resbaló por la espalda; cualquier movimiento en falso podría destrozar todas sus horas de trabajo en un abrir y cerrar de ojos.

Los dedos de Stella descendieron lentamente. Aquél macarrón formaba parte de la larga hilera de pasta que formaría más tarde el tejado. De repente, sonó el teléfono.

Si en su lugar, hubiese decidido decir, el texto sería el siguiente:

Stella hacía manualidades en la cocina.

Saludos,

 

 

MonikBlanchett.

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